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10 Joyas malditas: Sus dueños pagaron con su vida el precio de poseerlas

    10 Joyas malditas: Sus dueños pagaron con su vida el precio de poseerlas

    La historia está llena de leyendas y mitos referentes a objetos con maldiciones, aunque muchos solo son ficción otras si tienen respaldo histórico sobre su maldición.

    Un gran ejemplo de joyas malditas es la famoso tesoro que se encontró dentro de la tumba del faraón Tutankamón en Egipto, la historia respalda este hecho y dice que todas las personas relacionadas en el hallazgo y  que formaron parte de la profanación de la tumba, murieron.

    Hoy te traemos 10 joyas que son a simple vista muy hermosas pero están malditas y han sido las culpables de las muertes de sus propietarios. ¿Ya habías escuchado hablar sobre ellas?

    EL TESORO DE TUTANKAMÓN

    Se corría entre los egipcios una leyenda, se decía que todo aquel que violara la tumba del faraón Tutankamón encontraría muerte por su profanación. Una maldición ancestral, mística y horrenda que escapaba desde las gélidas paredes de la tumba subterránea y que detenía a todo aquel que se acercara.

    Pero no pudo apartar a el egiptólogo Howard Carter y su equipo quien llevaban años buscando la tumba; cuando la encontraron el 26 Noviembre de 1922, durante la excavación fue violado en su descanso de Tutankamón y la famosa maldición fue desatada, matando aproximadamente la  vida de más de 25 personas, entre arqueólogos, sus conocidos y otros que de alguna manera tuvieron cerca del tesoro maldito.

    ÓPALO MALDITO

    Cuenta la leyenda que el rey español Alfonso XII se enamoró de una aristócrata, pero se casó con su prima, María Mercedes. El regalo de bodas de la despechada fue un ópalo en un anillo de oro puro, el cual provocó la muerte de María Mercedes 5 meses después.

    Dicha joya, llevó consigo todo un rosario de muertes en el seno de la Familia Real Española, cinco en total siendo la última víctima de la maldición del ópalo el mismo Alfonso XII, quien guardó para si el anillo y un día optó por ponerse la joya al dedo lo que le produjo su muerte el 25 de noviembre de 1885.

    DIAMANTE HOPE

    Maldito por tradición, fue robado del ojo de un ídolo esculpido en honor a la diosa hindú Shiva. Se le atribuyen las muertes trágicas de sus 23 dueños.

    Esta maravillosa gema, conocida antiguamente como “Diamante Azul”, fue hallada en el río Kistnsi, al suroeste de la India. Cuenta la leyenda que la primera de sus maldiciones la sufrió un sacerdote hindú que la sustrajo del templo de la diosa Shiva y fue torturado hasta la muerte.

    La joya viajó por media Europa dejando a su paso todo un cúmulo de desgracias, e último propietario del diamante maldito fue el magnate norteamericano Ned Mclean que lo adquirió en 1918.

    Ned, murió en un hospital psiquiátrico completamente arruinado, no sin antes perder  a dos de sus hijos en extrañas circunstancias.  Actualmente, pertenece a Smithsonian Institut de Washington al que le fue donado por su último dueño la esposa del Ned Mclean.

    DIAMANTE ORLOV

    El diamante “Orlov” es considerado uno de los “diamantes malditos” y su historia se confunde con las del “Koh-I-Noor” y el “Gran Mongol”, de los que el “Orlov” sería sólo un fragmento, según varias teorías aún no demostradas.

    Según la leyenda, fue robado de la estatua del dios hindú Brhama, razón por la que después de su hurto, todos y cada uno de sus dueños se suicidaron. Posteriormente fue cortado en tres pedazos, pues se asegura que era la única manera de romper su maldición.

    Su peso original, hasta donde se sabe, era de 300 quilates, después de retallado, hoy pesa 199 quilates y se encuentra en Moscú, en el Palacio de las Armaduras, entre las joyas de la corona de zares rusos.

    DELHI PURPLE SAPPHIRE

    Descubierta en los años 30, esta joya supuestamente se encontraba dentro de varias cajas con una nota de advertencia:

    “A Quienquiera que sea el futuro poseedor de esta Amatista, estas líneas se dirigen en luto antes de que él, o ella, asuma la responsabilidad de poseerla.

    Esta piedra es terriblemente maldita, está manchada de sangre, y la deshonra de todos los que la han poseído. Fue saqueado del tesoro del templo del dios Indra en Cawnpore durante el motín indio en 1855 y traído a este país por el coronel W. Ferris de la caballería de Bengala.

    Desde el día en que lo poseía era desafortunado, y perdió tanto la salud como el dinero. Su hijo que lo tuvo después de su muerte, sufrió la más persistente mala fortuna hasta que le acepté la piedra en 1890. Se la había dado una vez a un amigo, pero el amigo poco después se suicidó y se lo devolvió por voluntad.

    Desde el momento en que lo tuve, las desgracias me atacaron hasta que lo hice atar con una serpiente de dos cabezas que había sido un anillo de dedo de Heydon el Astrólogo, anudado con placas de Zodiacal y neutralizado entre la magia de Heydon Tau y dos amatista scaraboei de la reina Hatasu período, traído de Der el-Bahari (Tebas).

    Permaneció así en silencio hasta 1902, aunque no sólo yo, sino mi esposa, el profesor Ross, WHRider y la señora Hadden, frecuentemente veía en mi biblioteca el yoga hindú, que persigue la piedra tratando de recuperarla. Se sienta en los talones en un rincón de la habitación, cavando en el suelo con las manos, como para buscarlo.

    En 1902, bajo protesta, se lo di a un amigo, que fue sobrecogido con todos los posibles desastres. Cuando volví de Egipto en 1903, me di cuenta de que me la había devuelto, y después de que otra gran desgracia me cayera, la arrojé al Canal del Regente.

    Tres meses después me lo compró un comerciante de St. Wardour que había conseguido. Entonces se lo di a una amiga que era cantante, a su sincero deseo. La próxima vez que ella intentó cantar, su voz estaba muerta y ella nunca ha cantado desde entonces.

    Siento que ejerce una influencia nefasta sobre mi hija recién nacida, así que ahora la embalo en siete cajas y la deposito en mis banqueros, con instrucciones de que no volveré a ver la luz hasta que haya muerto treinta y tres años.

    Quien lo abra, primero leerá esta advertencia, y luego hará lo que quiera con la Joya. Mi consejo para él o ella es arrojarlo al mar. Estoy prohibido por el Juramento Rosacruz de hacer esto, o lo habría hecho hace mucho tiempo. ”

    Firmado: Edward Heron-Allen

    Octubre de 1904

    LA CORONA CHECA

    La leyenda afirma que si la Corona es colocada sobre la cabeza de una persona que no posee legitimidad para ser rey, ésta morirá violentamente en un año.

    En 1941, Reinhard Heydrich, gobernador nazi, se la colocó, aproximadamente un año después murió.

    Actualmente está la corona se encuentran en la cámara en la catedral de S.Vito y se exhiben en público sólo en ocasiones excepcionales. A lo largo de todo el siglo 20 se exhibió junto a otras joyas solo nueve veces.

    LA TABLA ESMERALDA

    Se dice que Hermes Trismegisto escribió más de 40 libros de simbolismo y magia. Ésta fue encontrada en su tumba, y se dice que quien encuentre el sentido de lo que está grabado en la esmeralda, podrá conocer las verdades de la vida y la muerte.

    DIAMANTE KOH-I-NOOR

    Esta joya de 186 quilates fue tomada de la India en 1850 y entregada a la familia real británica. Actualmente forma parte de la corona de la Reina Elizabeth. Su maldición afecta solo a los hombres, pues cada rey que ha ocupado la joya ha perdido su trono.

    EL TESORO DE KARUN

    Esta colección de joyas de oro cuenta con un broche y un collar maldito. Fueron saqueados en el 547 a.C., y se dice que todos aquellos que los poseen enferman gravemente o morirán de manera inexplicable.

    ANILLO VYNE

    Este antiguo anillo romano lleva la inscripción “Seneciano, que vivas en Dios”. En el siglo XIX se encontró una tablilla de maldición en latón que hacía referencia a un ladrón que había hurtado la joya.

    Beky Canales

    septiembre 14th, 2017

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